Obra de la Cruz
Jesús, el hijo del carpintero, debió amar a los árboles pues habló de ellos con frecuencia: la higuera, el olivo, la mostaza, los cedros del Líbano, eran motivos de sus parábolas, de sus comparaciones o de sus hechos de vida.
Cuando, hace más de un siglo, quiso regalarnos la Obra de la Cruz y revelarnos su espiritualidad, usó también la misma figura:
“La Obra de la Cruz crecerá, será un árbol frondoso en mi iglesia, dará muchos frutos de salvación que darán gloria a la trinidad”
Le dijo a su sierva, Concepción Cabrera de Armida, a quien había elegido para revelarle esa espiritualidad y hacerla promotora de ese Obra:
“tú eres el tronco de esta nueva familia espiritual”
Una Obra que se expresa en cinco obras con matices diferentes:
- Apostolado de la Cruz
- Alianza de Amor con el Sagrado Corazón de Jesús
- Religiosas de la Cruz del Sagrado Corazón de Jesús
- Misioneros del Espíritu Santo
- Fraternidad de Cristo Sacerdote