La Espiritualidad de la Cruz nos invita a seguir a Jesús Sacerdote y Víctima, esto es, a vivir nuestro sacerdocio común que tiene su base e inicio en el bautismo.
La actitud sacerdotal de Cristo tiene su expresión gráfica en la Cruz del Apostolado y la encontramos sintonizada en esta frase de la epístola a los Hebreos:
“Por el Espíritu Eterno se ofreció a sí mismo Inmaculado a Dios”
La Cruz del Apostolado es el emblema de la Espiritualidad de la Cruz.