La Cruz Grande
En ella Cristo nos manifestó su amor y la hizo instrumento de salvación.
Nos invita a que hagamos de nuestra cruz de cada día una cruz redentora.
“Debajo de la paloma en el fondo de aquella inmensa luz, una Cruz grande, muy grande”
(Ap. Cp. 2)
La cruz era desconocida en el Antiguo Testamento. La única figura que parece anunciarla es la serpiente de bronce elevada en un mástil y presentada por Moisés al pueblo para liberarlo de la mordedura de las serpientes (Nm. 21,8).
La cruz era el tormento más cruel e infamante en un tiempo de Jesús. Era de origen romano.
La cruz fue el instrumento del suplicio de Jesús y al mismo tiempo el de nuestra salvación.
Jesús fué condenado a morir en una cruz y con ella subió al lugar llamado Calvario. El peso del madero era grande y las fuerzas de la víctima estaban disminuidas por su pasión, así que se obligó a Simón de Cirene a ayudarle a llevarlo (Mt. 27,32 pp.)
Los diferentes textos del Nuevo Testamento hacen ver distintos enfoques de la cruz:
- es ella el medio por el cual Dios quiso salvarnos, enviando a su Hijo al sacrificio;
- es también la muestra más grande del amor del Padre al entregarnos a su Hijo para nuestra salvacion;
- encontramos también la doble vertiente de la cruz; la humillación a la que voluntaria y amorosamente se entrega Jesús por la gloria del Padre y por nosotros, y, la exaltación que también por medio de ella recibe de su Padre al cumplir su misión salvadora;
Los frutos de la cruz son así mismo notorios:
- -la reconciliación con Dios, y la unión entre los hermanos en esa sangre redentora de Jesús derramada sobre la Cruz
En la representación de la Cruz del Apostolado se destaca la silueta de la cruz grande. Esta cruz baja del cielo a salvar al mundo. Indica a las almas que para llegar al Corazón de Jesús tienen que subir por la cruz, porque no existe otro camino y el que no suba por él, jamás llegará al centro del amor y del dolor.
La cruz se levanta allí con la más dulce atracción: con el Corazón divino clavado en ella, convidando a las almas para salvarlas, y por eso triunfará.